Oración a San Martín Caballero para suerte en los Negocios, Trabajo, e Inversiones

Martín de Tours, nació en Hungría hace casi 1700 años, aproximadamente por el año 316. Obtuvo su educación en Pavía, Italia, y aunque se sentía atraído por la Religión, su padre que era orador militar

Lo hizo entrar en la guardia imperial romana a la edad de 15 años, en la que valió a caballo, primeramente, en Italia y luego en Galia (hoy Francia); de allí se le conoce el apodo de “Caballero”.

Martín resuelve entonces dejar el ejército romano y servir a Dios, lo cual no puede hacer de inmediato, al negarle su autorización de retiro el emperador, el César Juliano. Cuando las catervas romanas se afiliaban para entrar en combate contra los guerreros bárbaros

Uno de sus primeros actos fue organizar otro monasterio, el de Marmoutiers, que rápidamente contó con 80 religiosos. Durante su ministerio en Tours luchó contra la incredulidad, el fetichismo a falsos ídolos y auxilió especialmente en la propaganda de la fe cristiana, aunque esto no siempre le fue cómodo.

Anduvo toda el área de su distrito, dejando en cada pueblo un sacerdote. Él fue colonizador de las parroquias rurales en Francia. Dice San Sulpicio, su escritor, que la gente se asombraba al ver a Martín siempre de buen genio y amigable.

Cuando contaba con 21 años, un fresco día de invierno entra la multitud romana a la ciudad de Amiens, Francia, y Martín encuentra, junto a la puerta de la ciudad, a un indigente tiritando de frío, a quien da la mitad de su toga, pues la otra mitad corresponde al ejército romano. En la noche siguiente, Cristo se le aparece arreglado con la media toga para agradecerle su gesto, diciéndole: “Hoy me abrigaste con tu manto”.

San Martín Caballero, cuyo nombre de nacimiento era Martín de Tours, es uno de los santo más representativos del cristianismo.

¿Quien fue San Martín Caballero?
Martín de Tours, nació en Hungría hace casi 1700 años, aproximadamente por el año 316. Obtuvo su educación en Pavía, Italia, y aunque se sentía atraído por la Religión, su padre que era orador militar, lo hizo entrar en la guardia imperial romana a la edad de 15 años, en la que valió a caballo, primeramente, en Italia y luego en Galia (hoy Francia); de allí se le conoce el apodo de “Caballero”.

Martín resuelve entonces dejar el ejército romano y servir a Dios, lo cual no puede hacer de inmediato, al negarle su autorización de retiro el emperador, el César Juliano. Cuando las catervas romanas se afiliaban para entrar en combate contra los guerreros bárbaros, Juliano pasaba delante de las legiones formadas en perfecto orden, dando un estímulo económico a cada soldado. Acercándose a Juliano, Martín le dijo: “Hasta ahora, César, he combatido por ti; permite que ahora batalle por Dios. El que tenga propósito de continuar siendo soldado, que acepte tu obsequio; yo soy soldado de Cristo, no me es legal seguir en el ejército”.

Uno de sus primeros actos fue organizar otro monasterio, el de Marmoutiers, que rápidamente contó con 80 religiosos. Durante su ministerio en Tours luchó contra la incredulidad, el fetichismo a falsos ídolos y auxilió especialmente en la propaganda de la fe cristiana, aunque esto no siempre le fue cómodo.

Anduvo toda el área de su distrito, dejando en cada pueblo un sacerdote. Él fue colonizador de las parroquias rurales en Francia. Dice San Sulpicio, su escritor, que la gente se asombraba al ver a Martín siempre de buen genio y amigable.

¿Por qué es importante San Martin en la Iglesia Católica?
Cuando contaba con 21 años, un fresco día de invierno entra la multitud romana a la ciudad de Amiens, Francia, y Martín encuentra, junto a la puerta de la ciudad, a un indigente tiritando de frío, a quien da la mitad de su toga, pues la otra mitad corresponde al ejército romano. En la noche siguiente, Cristo se le aparece arreglado con la media toga para agradecerle su gesto, diciéndole: “Hoy me abrigaste con tu manto”.

¿De quién es patrono San Martín Caballero?
Es patrono de los soldados, tejedores y constructores textiles. Patrono de Francia, de Hungría y de las ciudades de Utrecht en Holanda y Buenos Aires, Argentina, entre otras más. En México, es protector de Acayucan, San Martín Texmelucan y Tixtla de Guerrero. Santo muy reverenciado en todo el mundo, enfatizando más la parte de América Latina.

Para poder estar siempre resguardados por el gran Soldado Romano, debemos de decir esta plegaria en su nombre. Nos ayudará para combatir contra la miseria ocasionada en el hogar diariamente, para tener piedad sobre nuestra alma a dondequiera que vayamos.

Oración a San Martín Caballero

En el nombre de Dios Supremo,
Señor San Martín Caballero,
Extrae la sal de mi casa;
Dame suerte, buen trabajo y riqueza…
Oh Señor Piadoso,
Indícale a tu siervo San Martín, perseverante y celoso patrón de los espíritus,
Que alce su voz en este precipicio en que me encuentro,
Que me facilite su honorable ayuda en mis altas necesidades,
Que con su misericordia me conceda aliento
En estos momentos de apuro: (Hacer con gran ilusión la petición).
Que, con su maravilloso poder, aparte a los que maldad me quieran causar
Y me resguarde de toda aflicción y malicia.
Yo te bendigo este día
En mención de las aclaradas virtudes de su santo compromiso.

Admirado san Martín, Santo Caballero,
Te pido con gran fe y respeto
Me logres del Dios de las Misericordias
Que mis caminos en el bien, el trabajo y la riqueza
Se abran con claror, para que nunca me haga falta lo necesario.

Oh, gran San Martín, líbrame de personas opuestas
Y cúbreme de todo mal.
Amén.

Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria. Haz la plegaria y los rezos tres días seguidos.