Oración al Ángel de la Guarda para Consuelo y Fortaleza

Como todos sabemos El Ángel de la Guarda, o Ángel Custodio, es el ángel que se le asigna a cada alma para que la acompañe a través de su vida y después de la muerte.

Esa presencia amorosa cuyo trabajo es cuidar y guiar a los seres humanos en su recorrido por la vida, permanece junto al alma de la persona en todo momento.

Los ángeles guardianes pueden actuar a través de los sentidos de las personas y a través de la imaginación. Algo que no pueden hacer los ángeles custodios es actuar en contra de la voluntad humana. Cuando después de la muerte acompañan al ser humano, solo pueden ofrecer su compañía, pero no ayudar al ser a obtener la salvación.

A los ángeles guardianes no les está permitido interferir en la vida de los humanos a menos que éstos se lo pidan o estén en peligro de muerte, como demuestran muchos testimonios de encuentros con ángeles. Es por eso que para comunicarte con tu Ángel de Guarda, lo primero que debes hacer es pedir su ayuda a través de la oración.

Oración a El Ángel de la Guarda
Espíritu protector que velas por mi incesantemente,

Tú que tienes esta misión,
Ya por el placer de hacer el bien,
Ya para progreso y purificación de tu espíritu.
Sálvame durante la noche.

Mi espíritu va a encontrarse con lo desconocido.
Llévame a donde mis seres amados,
Amigos, familiares o ante quienes quieran ayudarme
Con sus consejos y lecciones para resolver
El problema en mi vida.

Sugiere a mi imaginación las revelaciones
Que debo poner en práctica mañana.
Haz que tome fuerza en la contemplación
De la naturaleza y levante mi espíritu atribulado
De las nuevas luchas que ha sostenido
Y ha hecho desvanecer mis esperanzas.

Cóbijame bajo tus alas
cuando veas que ya no puedo más
y que me faltan las fuerzas
para solucionar mis problemas y dificultades.

Consuelame en mis momentos de aflicción,
y haz que siempre sea consciente de tu presencia
para que pueda encontrar la fortaleza
y el ánimo para seguir adelante.
Gracias por cuidar de mi, Ángel mío.

Amén.

Señor, en tus manos dejo cada una de mis obras del día de hoy, por favor guía mis acciones y ayúdame a alcanzar mis propósitos, aleja al enemigo mal intencionado de mi vida y permíteme avanzar por caminos de alegría y bendición.

Mi vida y mis más grandes anhelos están bajo tu cuidado, porque confío en ti, confío en tus promesas y porque sé que Tú has de cumplir tu palabra en mi vida, Amén.